Archive for the ‘calistenia’ Category

GÉNEROS

Posted: April 9, 2017 in calistenia, Uncategorized

El ensayo es el terreno natural de la inteligencia. La poesía, el del artificio. El cuento, el de la artimaña. La novela, el de los que han fallado en todo lo anterior.

Homeless con sombrero de Navidad en una bicicleta. Un perro en la cesta. Ladra.

Aves de corral y aves salvajes buscando comida cerca de un canal. No parece importarles esa diferencia. A la hora de buscar comida, todos somos iguales.

PREMIO NOBEL

Posted: April 9, 2017 in calistenia, corto, cortos, Uncategorized

Otorgan el Premio Nobel de Literatura a Ula Ula Pieter Damasco, el escritor que más hojas en blanco ha dejado. En su decisión el jurado, compuesto por no lectores agradecidos, destacó la basta obra que el señor Damasco no ha escrito. Se espera que durante la ceremonia el escritor haga silencio en su discurso de aceptación.

PORTABLE JOHNS

Posted: April 9, 2017 in calistenia, Crónicas

En los sembradíos cercanos a Krome Avenue, hay unas letrinas que los americanos, en su peculiar modo poético, llaman “portable johns”. Convenientes casitas para el uno, el dos, el tres, incluso el cuatro. Le hacen a uno recordar los apuros por encontrar un rinconcito donde evacuar las necesidades en aquellos temporales campos de concentración que el gobierno cubano, con su también peculiar modo poético, llamaba “escuelas al campo”.

Cartel a la entrada de un club de narradores: “No discriminamos por motivos de género, a menos que usted sea poeta”.

Cartel a la entrada de un club de poetas: “Esta puerta es para los poetas. La de servicio es para los narradores”.

Cartel a la entrada de un club de críticos literarios: “La entrada a este club es gratis porque no tenemos nada que ofrecerles”.

El tiempo me ha enseñado algunas astucias: eludir los enemigos, que tienen la desventaja de sugerir diferencias imaginarias, eludir socialismos, comunismos, fascismos; preferir los lugares asombrosos a los habituales, intercalar en un post slogans circunstanciales, exigidos ahora por el lector, injertar pequeñas noticias falsas, ya que si los lectores de antes las rechazaban, los de ahora las exigen. Narrar los hechos (y esto lo aprendí de los tweets de Donald Trump y las sagas de Obama) como si los extendiera en el lodo.

Maurice Sparks (con permiso de María Kodama)

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AMANECER EN MIAMI                      (FOTO: ERNESTO G.)

El río de  Miami, los puentes levadizos que lo atraviesan, la imponente manera en que el sol irrumpe a través de los rascacielos, los gatos, los miles de gatos, los perros y sus ladridos, el tráfico caótico y violento a todas horas (todos los caminos conducen a un highway paralizado), las grúas, las miles de grúas levantando nuevas dimensiones verticales a lo “Blade Runner”, los selfies en Wynwood, las fotos junto al gallo en la Pequeña Habana, los tristes suburbios donde nos almacenamos en las noches (pienso en “Cocoon”), una ciudad que se extiende desde el mar hasta el pantano, los cruceros cruzadas para el placer, los canales, los miles de canales canalizando las aguas que mantienen a la ciudad en permanente flotación (pienso en “Waterworld”), los homeless abandonando lo único que poseen (su desamparo), las manos de un Dios extraño trastocando las cosas, las cosas y las gentes de una ciudad milagro, maravilla, mutilación.