Archive for the ‘Uncategorized’ Category

EL DUEÑO DE LA LICORERÍA

Posted: January 3, 2018 in corto, cortos, Uncategorized

Ya no puedo tomar, me lo ha prohibido el médico, voy al Jackson, no tengo seguro, ahí pago una miseria y me atienden, los amigos piensan que este negocio deja mucho y no es cierto, apenas gano para pagar la renta, duermo en el cuarto de atrás, tengo espacio para una cama y un baño, nunca cocino, le compro comida a Zenaida, la señora que le da de comer al homeless de la esquina, es un alma de dios, ella, no el homeless, ese es un desvergonzado que se pone a orinar delante de todo el mundo, dice unas frases incoherentes que yo no entiendo, el asunto es que aquí la clientela es muy pobre y no compra mucho, ayer mismo vino un señor mayor con unas orejas enormes que hablaba muy alto y me compró una botella de whiskey del más barato, andaba con un hombre más joven que se mantuvo callado todo el tiempo, el asunto es que se sentaron allá afuera en el piso a hablar mierda, de libros y esas cosas, y esos son mis clientes, gente que gana apenas para comer y de vez en cuando darse un trago, y hablar mierda, eso sí, para eso tienen el uno, hay uno ahí que le dicen el bicicleta porque siempre anda en pedales, el tipo compra aguardiente y habla con una voz ronca de esas que te molestan y te dan ganas de mandarlo a callar, pero no me puedo fajar con los pocos clientes que tengo, me iba mejor cuando tenía el supermercado, era pequeño, es cierto, pero hacía buena plata porque era lo único que había por esa zona, después hicieron un supermercado Walmart y tuve que cerrar el mío, con esos precios no hay quien compita, claro, es el capitalismo, yo no me quejo, a mí me gusta así aunque me jodan porque va y un día me toca a mí joder, yo sigo soñando con ser dueño de una cadena de supermercados como Publix donde comprar es un placer y tumbar a Walmart ese, que se mete en todos lados y acaba, hoy quisiera emborracharme y sentarme allá afuera con todos esos borrachos y hablar tanta mierda como ellos porque llevo días sin dormir, preocupado por lo bajas que están las ventas este mes, lo más probable es que no me alcance para el alquiler, pero no importa, yo tengo un dinerito guardado ahí para eventualidades, bueno, en realidad lo tenía guardado para ir a Honduras a casarme, tengo una novia por allá, nos conocimos aquí pero la deportaron hace un año y yo prometí que iría a buscarla, casarnos primero, claro, y después traerla para acá, a ella y a sus dos hijos pequeños, ahí sí voy a tener que trabajar duro para alimentar tantas bocas, pero oiga, va y me pongo de suerte y el negocio levanta y abro un supermercado y acabo con el Walmart ese que jode a todo el mundo.

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Hoy, mientras Chienfa y yo estábamos sentados muy tranquilos comiendo ostras en un restaurante de la Calle Ocho, notamos cierta conmoción a un par de pasos de nuestra mesa, que a propósito estaba afuera, en la acera. Observamos a una pareja de turistas asiáticos moviéndose de un lado a otro y mirando para arriba. Al principio no entendíamos muy bien qué había sucedido hasta que notamos que el hombre tenía mierda de pájaro en los espejuelos, la camisa y el short. Enseguida le ofrecí mi servilleta de tela para que se limpiara. La mujer lo ayudaba pero se reía a la vez. Yo miré al hombre y le dije: “Welcome to Little Havana.” No sé si hablaba inglés o no pero el tipo me miró con cara de pocos amigos. Por si o por no agregué: “What just happened to you is considered good luck in our culture.” La mujer no paraba de reírse.

EN LA BARBERÍA DEL BARRIO

Posted: December 18, 2017 in Crónicas, Uncategorized

El barbero le explica a su cliente, que al parecer acaba de llegar a los Estados Unidos, ciertas cuestiones financieras. “Aquí en este país no se puede comprar cosas con mucho cash sin que te llamen al IRS. Los bancos son bien pesados también. Te apareces con 50 mil dólares en un dealer a comprar un carro y vas directo pa la cárcel”.

Le explica cómo los reggaetoneros boricuas lavan el dinero. “Viajan en grupos y cada uno lleva menos de diez mil dólares consigo, que es la suma máxima con la que se puede viajar. Te recomiendo que abras una cuenta de banco y guardes tu dinero ahí. No hagas como los regaeetoneros que terminan todos en la cárcel por tramposos.

Cuando vayas de tragos ve caminando. Porque si te cogen borracho en el timón, te meten un DIU de esos y puedes ir hasta preso. Hoy yo voy al bar de las putas y voy a pie. Ahora, no me preguntes dónde está porque esta información es confidencial. Yo no quiero juego con mis putas”.

EL BURÓCRATA

Posted: November 14, 2017 in corto, cortos, Uncategorized

Para evitar ansiedades innecesarias, el burócrata se prepara un tilo en el trabajo. Calienta bien el agua, deposita el paquete de té en el vaso y espera. En eso nota que ha dejado el tubo de Preparation H para las hemorroides encima del buró y que alguien se acerca a su oficina. Con rapidez de lince acomplejado, guarda el medicamento en la gaveta, pero sin querer golpea el vaso de té caliente que se derrama en su mano derecha y en los pantalones. De modo que cuando entra la visitante a su oficina, lo encuentra dando saltos como un loco y moviendo su mano derecha de arriba abajo mientras intenta secarse los pantalones.  Entonces el burócrata comprende que no hay mucho que hacer y pregunta: “¿conoces algún remedio casero para las hemorroides”?

LAS VÍCTIMAS

Posted: November 11, 2017 in Uncategorized

Alguna culpa han de tener las víctimas. Algún peso que explique por qué se hunden. La sal de los océanos que cruzan las abrazan. El aliento de la muerte las recibe en las junglas. Alguna culpa han de tener las victimas. Algún deseo indescifrable de sucumbir. Ya nadie las escucha, nadie las escuchó jamás: cabalgan solas a través del silencio entonando cantos desafinados, sumidas en grises tragicomedias. Alguna culpa han de tener las víctimas, dicen a coro los victimarios.

EL ELEVADOR

Posted: November 10, 2017 in Crónicas, Uncategorized

Desde hace varios días el elevador del trabajo tiene problemas. La pantalla donde uno marca el piso que quiere ir no está funcionando bien. Cuando uno presiona el número del piso deseado, no se enciende la lucecita que indica que se ha entendido su orden. De modo que el elevador empieza a moverse y usted no sabe con seguridad si lo está llevando al piso que usted quiere ir. Sólo lo descubre al final del viaje. Aquí hay una moraleja.

AÑO 3010

Posted: November 10, 2017 in corto, cortos, Uncategorized

Año 3010: Los habitantes de la Tierra elevan una queja ante el Consejo Planetario. No les parece justo que tengan una sola luna mientras Saturno tiene tantas. Saturno no cede. Mientras tanto, Plutón protesta para que dejen de considerarlo un planeta enano y Venus le pide el divorcio a Marte. El Sol, molesto con tanto desorden, suspende todas las garantías astroconstitucionales, implanta una dictadura planetaria por todos y para el bien de todos. La Luna terrestre se muda a otro sistema planetario y desde el exilio brilla con mucho más esplendor. Los terrícolas, mientras tanto, adoran al Sol por el día y en la noche le hacen plegarias a la Luna, ya tan lejana y apenas perceptible.